

¿Notas que tu hijo de entre 3 y 5 años parece que no tiene hambre?
Se cómo te sientes con esto que te está tomando de sorpresa, y es natural que sientas esa preocupación.
Lo que usualmente pasa es que al consultarlo es que te digan
“tranquila no te preocupes es normal”
“déjalo que sólo sea una etapa”
“es por la edad”
“es porque está creciendo que pierden el apetito”.
Con este artículo, te ayudaré a identificar las causas de ¿porque tu hijo no come? ¿porque ha perdido el apetito?.
Quiero crearte una rutas clara para que puedas reconocer de inmediato:
1) ¿Cuál es el nivel del problema?
2) ¿Que primeros pasos para dar ante la perdida de apetito?.
¡Sigue leyendo! Yo voy a responder cada duda y tú vas a poder comprender mejor esta situación.
Quiero acompañarte a ganar claridad sobre lo que está ocurriendo.

Cuando tu niño deja de comer, es normal sentir preocupación y confusión. Es posible que haya una causa subyacente que aún no has identificado, y descubrirla puede marcar el primer gran paso para ayudar a tu hijo de manera efectiva.
Quiero acompañarte en este proceso y ayudarte a ganar claridad sobre lo que está ocurriendo. Por eso, he preparado una serie de preguntas clave que te servirán como guía para comprender mejor el origen de este comportamiento.
No estás sola en esto, y estoy aquí para ayudarte a dar el siguiente paso con confianza y calma.
El punto más importante de todos es Encontrar la causa detrás del rechazo a la comida, ya que cada caso es único, y muchas veces las razones no son evidentes a simple vista.
Para identificar mejor la situación, aquí tienes 10 preguntas clave para hacerte:

El tiempo que tiene el niño sin comer, a pérdido el apetito, nos dirá que tan leve o severo es el problema.
Revisar si el rechazo a la comida es reciente (menos de 6 semanas) o prolongado (más de 6 meses) impactará en el tipo de aciones que tienes que hacer para ayudarlo.

Identifica si han habido cambios significativos en la dinámica familiar o rutina del niño.
Las emociones tienen una estrecha relación con la comida, cualquier cambio importante puede traer variaciones en su apetito

Considera si el niño ha estado enfermo recientemente, desde alérgias recurrentes, pérdida de calcio en la orina ( pierden apetito y no ganan peso) hasta sensibilidades alimentarias podrian puede afectar su apetito. Considera estas señales.Si dura más de 4 semanas es una señal de alerta para actuar ya.

Analiza detalladamente la rutina alimentaria de tu hijo durante todo el día. Esto te ayudará a saber que pasa en cada momento, e identificar que podrías mejorar para mejorar sus comidas principales.
Ejemplo: Puede ser que por dan un “snack” en la tarde no quiera probar en la cena.

Revisa la variedad y calidad de los alimentos que ofreces en las comidas,la variación y rotación constante te dará opciones a la hora de que rechace una comida.
Evita hacer esto que para compensar el rechazo a ciertos alimentos, puede ser tentador para ti ofrecer alternativas menos saludable,"para que coma algo"

Observa si hay monotonía en las comidas que puede causar hastío o “food jag”, llevando al niño a reducir su dieta.
La falta de variedad reduce las posibilidades de que quiera probar nuevos alimentos.

Identifica específicamente qué alimentos rechaza tu hijo.
El beneficio de saber con exactitud que alimentos no quiere comer, te ayudará a saber las características sensoriales propias de esos alimento, y esto te guiará a crear comida parecida a sus preferencias, para tener altas probabilidades de ser aceptada.

La falta de pautas y límites claros en torno al momento de la comida, pueden no estar ayudándote a conseguir mas "si" en tu mesa, si no eres consistente con lo que dices y haces, esto puede confundir al niño, y más bien aumentar la negativa a comer.

Es vital saber exactamente su perfil o patrón de gustos de alimentos. Si no sabes esto, puedes cometer el error de preparar una receta porque a ti te parece, en lugar de enfocarte en prepara comida que "si puede ser aceptada por él o ella".
No vale improvisar, vale conocer muy bien lo que si va a funcionar para que acepte.

"Mi hijo come muy poco" o "No como yo quisiera" es una percepción común que puede generar angustia, pero ¿es realmente así? Muchas veces, lo que consideramos "poco" puede estar relacionado más con nuestras expectativas que con las necesidades reales del niño.

Estas señales pueden indicar hipersensibilidad o hiposensibilidad a ciertos alimentos, afectando la experiencia de comer. Reconocerlo te ayudara a crear un plan para mejorar la respuesta de "probar" y "masticar" mejor sus alimentos.

Comida alojada en mejillas
El niño deja frecuentemente alimento sin masticar en sus mejillas

Escupir Comida
Tendencia a escupir ciertos alimentos, luego de probarlos o masticarlos.

Náuseas o Vómitos
Reacciones de náuseas o vómitos ante ciertos alimentos de forma exagerada

Mini entrenamiento
GRATUITO
Del "no" al "si" 8 pasos claves para pasar del Rechazo a la aceptación de comidas


¿Qué nivel de rechazo tiene tu hijo?
Una vez encuentras la razón de porque tu hijo no come, es hora de identificar el nivel de profundidad del problema.
Youso una guía fácil para identificar el nivel y así poder predecir, las posibilidades de avanzar rápido, o si hay un compromiso mayor y requiere una atención profesional.

1. Rechazo Leve
Tú hijo Rechazo ocasionalmente algunos alimentos. Tiene probabilidades de que sea un "no quiero comer pasajero". Se presenta un Rechazo poco frecuente, come el 80% de las veces sin problema lo que come la familia, está dentro de lo esperado.

2. Rechazo Moderado
Son aquellos niños que Rechaza frecuentemente, en 1-2 momentos del día, cuando más del 50% de las veces que come, no comen todos los alimentos que se le ofrecen, entra en la población de riesgo alto para desarrollar una “selectividad alimentaria”.

3. Rechazo Extremo
Tu hijo rechaza alimentos que antes comía, no tolera probar alimentos nuevos, acompañado de Problemas de conducta en la mesa,y hay que crear comida especial diferente a lo que come la familia.El Rechazo inmediato de más 90% de la comida,estamos frente a un “picky eater extremo”.

Caso de Estudio: Rachel (Rechazo Leve)
Rachel rechazaba comer pasta, pues era su alimento habitual. Su madre no variaba la forma de prepararla y, en algún momento, la niña dejó de comerla.
Sin embargo, continuaba comiendo sin problemas otros grupos de alimentos.
Rachel rechazaba comer pasta ya que es un alimento preferido, sin embargo, se produjo hastío por la repetición frecuente.
Le sugerí a su mamá hacer pequeños cambios, en la forma de la pasta, probó otra salsa. Rachel comenzó nuevamente a comer la pasta sin rechazo, pero en otras versiones diferentes.

Caso de Estudio: Erick (Rechazo Moderado)
Erick de 3 años, empezó a rechazar alimentos de forma contínua, sobre todo cuando estaba en la mesa compartiendo con su familia.
Una vez revise su caso me dí cuenta de que él buscaba atención de su madre.Hicimos algunos cambios, mejoramos la cercanía, establecimos un dialogo persuasivo enfocado en el "sí”, disolvimos su negativa, y a las 4 semanas de un enfoque de baja presión empezó a comer de nuevo.


Caso de Estudio: Julia (Rechazo Extremo)
Julia una niña de 4 años picky eater extrema, ya había asistido a terapia de alimentación.
Presentaba dificultades para sentarse en la mesa, refutaba todos los alimentos, desarrollaba un diálogo enfocado en porque no lo iba a comer, decía que si comería una vez preparado el alimento lo rechazaba.
Entro en un programa de 12 semanas de terapia de alimentación en casa, conseguimos mejorar la respuesta sensorial oral alimentos mezclados.
Logramos que bajara la negativa usando un diálogo persuasivo, creamos comida parecida a sus gustos, y de forma gradual aumentamos la exposición, con técnicas de tentaciones visuales.
A los 7 días ella sola se empezó acerca a la comida, luego de 12 semanas conseguimos que probará 6 alimentos nuevos y regreso a comer 3 alimentos que antes comía con su familia.
Trabajemos Juntas
Si te sientes sola en este proceso de poder alimentar a tu hijo o hija y que coma lo que le ofreces, yo puedo acompañarte.


Un dato importante “Si el niño deja de comer y tiene cambios visibles de conducta por un periodo mayor de 6 semanas y no regresa al comportamiento habitual de comer por sí sólo. ¡Es momento de actuar ya!

No Confiar en la Resolución Espontánea
Confiarte de que él sólo volverá a comer...eso no va a pasar si la inapatencia, o rechazo a comer se extiende por encima de 6 semanas, el niño rápidamente puede consolidarse en el "no quiero definitivo y generalizar a otros alimentos".


No Esperar Pasivamente
Dejar pasar el tiempo "esperando" sin hacer una acción específica.
Recuerda el tiempo del niño es ahora, y ese tiempo sin acción hará que el rechazo se instale ahora para evitar que el rechazo se consolide.

No Retrasar la Variedad
Ofrece variedad cuando aún acepta muchos alimentos.No quieras esperar para ofrecer variedad tardíamente cuando ya rechaza, la clave es ofrecer cuando aún acepta muchos alimentos.


Evitar la Repetición
No repitas las mismas recetas o alimentos constantemente.
Piensa que aunque esos alimentos son sus preferidos, si losrepites constantemente puede generar hastio y empezar a rechazarlos

Mantén la Cercanía
y comunicación
Olvídate de dejarlo sólo, más bien Aumenta la cercanía, esta 100% disponibley ofrece ayuda si necesita.


Simplifica las Comidas
No compliques inventando recetas,todo lo contrario, más bien vuelve a lo básico, aquellas que siempre le gustaron y sorprendelo recordando como los comía.

Limita los Snacks No Saludables
Disminuye o elimina totalmente la compra de snacks no saludables o que no aportan. Premisa: "Sino lo veo no lo recuerdo ni lo pido"


Evita la Presión
Respeta su no, ya en este nivel de rechazo es mejor no presionar, y usar mis herramientas de comunicación y conexión para atraerlo de forma natural a querer probar

Observación Activa
Observa atentamente durante mínimo 7 dias. Anota lo que descubriste. Piensa que podrias hacer para detener el rechazo, pon en práctica mis consejos de arriba.

Modificación de Recetas
Identifica el alimento rechazado y modifica su receta para la próxima vez, con base en lo que si te funcionó en otras oportunidades. Tra ese alimento nuevamente a la mesa.


Variedad en la Dieta
Aumenta la rotación de alimentos y la variedad constante en su dieta, este es un gran dato, asi este comiendo, no te confies, tú hijo puede cambiar de un día a otro. Tener varidad y rotar te ayudara a que siga comiendo sin problemas, pues tienes opciones.

Persistencia en la Oferta
Recuerda esto: "Mientras más rechaza, más ofreces, y más alimentos visibles pones en la mesa". Se consistente con las reglas, y recuerda elalimento debe permanecer en la mesa, así no lo coma, si lo retiras nunca podra familiarizarse con el,y esto hará mas dificil la aceptación.


Si bien dar vitaminas o jarabes podría contribuir en aumentar el apetito, es sólo una ayuda pasajera,ya que no te ofrecen una solución duradera ni te guían hacia el verdadero origen del rechazo.
El rechazo hacia los alimentos suele estar relacionado con aspectos más profundos.
Para lograr resultados significativos y permanentes, tu hijo necesita una intervención más específica y personalizada.
En Resumen: La Prevención Parte de estar Atento
Observa Atentamente
Mantén una observación activa de los cambios en las conductas y preferencias alimentarias de tu hijo durante al menos 7 días.
Abraza el Presente
No te aferres al niño que solía comer antes, acepta el que tienes ahora y trabaja con él en el presente.
Evita la espera pasiva
No esperes a que el problema se resuelva sólo, actúa ahora. Tú hijo requiere de tu guía para probar y aceptar.

Mini entrenamiento
GRATUITO
Del "no" al "si" 8 pasos claves para pasar del Rechazo a la aceptación de comidas

Estos 20 años desempeñándome como especialista en trastornos de alimentación pediátrica,me han permitido desarrollar mi propio sistema de abordaje de esta situación, con una metodología 100% práctica, aplicable y que simplifica los pasos y aumenta el impacto en la solución rápida de los problemas presentes que alejan al niño de poder comer fácil y con disfrute.
Me di cuenta de las mejores prácticas estaban enfocadas en estos 4 pilares, a los que llamé ANCLA:

Ambiente Perfecto
Crear un ambiente bien previamente preparado, generar transición calmada a la mesa, apoyo durante la comida y un ambiente tranquilo predecible ayuda a que los niños respondan mejor.

Comunicación precisa
Pasar de rogar y explicar demasiado "abruma al niño" a empezar a Comunicarse con el niño de manera puntual, precisa, que lo ayuda a confiar y él solo se acerque a la comida.

Selecciona bien los alimentos
Saber elegir el alimento con estratégia, ayuda a ahorrar tiempo, hacer menus adaptados al niño, y esto aumentará probabilidades de que el alimento sea 100% aceptado.

Limites del cuerpo del niño
Los llamados límites sensoriales, no son problema, pues hablan de como siente el niño. La solución es adaptar recetas y ofrecer experiencias que ayuden a tú pequeño a probar.

Ambiente

Comunicación

Límites Orales

Ampliación
Espacio Relajado
Asegúrate de que el lugar donde come tu hijo sea tranquilo y cómodo. Evitar distraer y enfócate mejor en dirigir su atención al triángulo comunicación:comida-niño-mamá
Compañía adulto guía
Comer con tu hijo siempre que sea posible. La compañía familiar puede hacer que las comidas sean momentos "para guiar", apoyar, enseñar, mostrar.
Rutinas dinámicas
Establecer horarios regulares para las comidas según sea tu dinámica. Ser flexible y ser predecible. La consistencia ayuda a crear la anticipación de lo que viene.


Mejora la conexión real al 100%
Entender como piensa y ve tu hijo la comida, te permitirá estar más atenta a reconocer que ayuda necesita. Estar presente y disponible para ese momento.


Usa Lenguaje enfocado en el "SÍ"
Enfocado en mantener una comunicación facilitadora y no directiva, la idea es guiar y llevar al niño al "sí" con diálogos persuasivos que respondan a sus miedos y dudas, y así ir disolviendo cada objeción.


Escucha Activa y estar más presente
Presta atención a las señales verbales y no verbales de tu hijo sobre sus preferencias alimentarias, ya que estas son aprendidas y únicas para cada niño


Reconocer el nivel de aceptación de qué alimentos
Tener claridad sobre qué alimentos acepta, cuáles rechaza y cuáles aceptaba antes y ahora no.


Establecer que alimentos tienes disponibles
A partir de los alimentos que acepta es que podrás elegir qué cambios sugerir.


Aprende armar un plato inteligente
Saber distribuir las porciones, y las proporciones para asegurar que pueda probar aquellos que estamos introduciendo.


Variedad Constante
Ofrece una amplia gama de alimentos y texturas, pero no cualquier que ti te parezca, sino analizando bien como rotar constantemente
✅Familia Informada
El conocimiento es poder. Una familia que entiende las causas y el manejo adecuado del rechazo alimentario puede enfrentar este desafío con mayor confianza.
✅Acción Oportuna
Actuar en el momento adecuado es clave para evitar que el rechazo se convierta en un hábito arraigado y difícil de revertir.
✅Claridad, Foco y Consistencia
Avanzar con determinación y mantener el enfoque ayuda a tu hijo a desarrollar una relación positiva con la comida, paso a paso.
Hola, soy Danilka
Con 20 años de dedicación, he guiado a familias para superar el rechazo a la comida en sus hijos como fonoaudióloga especializada en trastornos de la alimentación infantil.
Mi abordaje 360 te permitirá:
Reducir el tiempo dedicado a crear comidas.
Entender ¿qué hacer? ¿Cómo y cuándo? Hacerlo fácil y sin estrés
Reducir su resistencia a comer y llevarlo de forma natural a probar con gusto y sin estrés.
Aprender técnicas para incluir nuevos alimentos en su dieta de forma recurrente.
Sentirte guiada y acompañada en cada etapa, aclarando cada duda.

Cóntactame para ir a mi mini sesión de evaluación online
Si te sientes sola en este proceso de poder alimentar a tu bebé y que coma lo que le ofreces, yo puedo acompañarte.
Created by mi hijo no come © systeme.io